La Confianza del niño

Los niños tienen la necesidad básica de sentirse “cómo en casa”, sentirse plenamente seguros y amados desde el corazón. Ésta necesidad está latente durante toda la infancia.

En los primeros años de vida, entre los 0 y los 3 años, ésta necesidad es totalmente básica para que el niño tenga una evolución verdadera, plena y satisfactoria en su vida. En mi más humilde opinión y experiencia la necesidad de sentirnos “cómo en casa” permanece toda la vida grabada en nuestras células.¡ A todos nos satisface el placer de sentirnos bien, seguros y amados desde el corazón!

Tal y cómo he mencionado, todos necesitamos sentirnos amados, así que incluyo a mis preciados adolescentes en esta necesidad que tan indispensable les resulta para crear unos vínculos verdaderos, sanos y fuertes con ellos mismos y con lo que les rodea.

¿Para que los niños necesitan sentirse “cómo en casa”?

Simplemente para poder confiar en el adulto.

El niño siente su confianza hacia los adultos cuando estos saben conectar con las necesidades innatas que el pequeño tiene en ese momento presente. Esto genera confianza, el niño se siente comprendido, amado, atendido y correspondido por el adulto.

Cuando un niño siente constantemente que esta “cómo en casa”, las emociones que generan ese estado de conciencia integra en su interior seguridad y confianza en él mismo y en todo lo que le rodea.

¡Integremos la confianza, generemos el cambio! Hagamos nuestra evolución desde estar “cómo en casa”.