EL CONFLICTO – GRAN OPORTUNIDAD DE APRENDIZAJE

El conflicto es una situación donde se unen dos o más formas de ver la realidad que crean diversas opiniones entre dos o más partes. El conflicto puede generar multitudes de disputas diversas.

En cualquier lugar e incluso en los ambientes más calmados el conflicto puede surgir. Ante una situación de conflicto muchos salen corriendo y otros observan expectantes que está pasando.

Hoy mismo, Pablo estaba jugando entusiasmado con un coche, el cual debería de ser realmente fascinante porque la cara de felicidad y de entrega de Pablo era absolutamente radiante. Coche arriba, coche abajo, pasando por un túnel de piezas que Pablo había creado, carreteras dibujadas con troncos y piedras… Una maravilla. Justo en el momento en que Pablo estaba inmerso en su juego, aparece Lucas y le quita el coche de sus manos, sin avisar. Lucas tarda décimas de segundo en apoderarse del coche, el túnel y las carreteras. Pablo se siente muy enfadado con esta situación, se levanta e intenta recuperar de todas las maneras posibles el coche, en su último intento fallido de recuperar el coche, Pablo da un fuerte empujón a Lucas , que acaba llorando tirado en el suelo agarrado firmemente al coche, como si su vida dependiera de ello. Pablo que no consigue recuperar el coche también se rompe a llorar.

El conflicto en sí es inevitable que surja y en mi humilde opinión incluso es necesario que exista para poder aprender. Me gusta mostrar a los niños y a los adultos que cada uno crea su realidad a su semejanza, pero que todas las realidades son verdaderas y ninguna es real. Aún y así podemos crear algo nuevo de dos realidades distintas.

Cuando hablamos de educación integrativa, la existencia del los conflictos nos invita a tener una actitud activa y afrontar el conflicto, evitando la sumisión, la evasión o la competición a favor de la negociación y la cooperación.

En La Calma de la Esencia vivimos el conflicto como un momento muy importante de grandes oportunidades para todos. La prioridad es no alimentar el conflicto, sino disolverlo y resolverlo. Una oportunidad de crecimiento personal y social, donde la intención no es ver quién tiene razón sino que ambas partes tengan la oportunidad de sentirse escuchados y respetados, acompañando la situación hasta que el conflicto se disuelva y transmutando la energía que ha producido el conflicto en un momento de unión, amor, paz y luz. Permitiendo encontrar soluciones satisfactorias e innovadoras para todas las partes.

Nuestra intención es dar salida al conflicto para desarrollar el propio mundo interior del niño, esto invita al niño a superar sus propios retos ( educación de limites sin limitaciones ) y enfrentarse a los problemas de forma más consciente y serena, fomentando el amor , el respeto y la diversidad.